diumenge, 8 de febrer del 2009

He somiat que...

. . . . . .

Esta noche he soñado que iba a nadar para hacer deporte, por fin!
Era una piscina exterior y muy pequeña, como de un chalet.
Había gente nadando y también alrededor de la piscina, como es normal, y yo me he subido al trampolín (típica tabla sobre el agua, no uno de esos de pisos) y he visto que el agua era de color rojo-tierra. He dudado si tirarme o no, pero he comprobado que se veían las baldosas del fondo y he pensado: “no está tan sucia” y me he tirado. Vestía traje de neopreno (cosa que no he hecho en mi vida) porque hacía frío. He llegado buceando hasta el otro extremo de la piscina y al darme la vuelta he pensado: “tienes que nadar, no bucear” y he seguido buceando casi hasta el otro extremo otra vez, dudando todavía de la calidad del agua. Bajo el agua, me he subido la cremallera del traje para abrigarme el cuello, pero la he bajado enseguida un poco porque me molestaba tan alto (gesto MUY habitual en mí). Cuando me he dado cuenta de que otra vez estaba buceando y no nadando, he salido a la superficie y he dado unas cuantas brazadas hasta el borde lateral, en el que estaba la escalerilla, para dejar mis pendientes sobre lo que supongo que debía de ser mi toalla pero que en el sueño eran las páginas amarillas. He pensado que tal vez no era prudente dejar ahí mis pendientes por si alguien me los robaba, pero he descartado ese “peligro” porque mi perra Carla (esa sí existe y en el sueño era exactamente igual que en la realidad) estaba sentada junto a mi toalla-páginas amarillas en posición de guardia. Al acercarme a la escalerilla para alargar la mano desde dentro de la piscina y dejar mis pendientes he visto un camaleón diminuto (no sería más grande que mi puño) flotando en el agua agarrado a un palito con su cola perfectamente enrollada. He pensado que tenía que sacar fotos de las cosas tan raras que flotan en esta piscina. He dejado los pendientes, Carla me ha mirado, y he seguido nadando. Esta vez nadaba, no buceaba. Cuando he llegado al otro extremo, he mirado a unos edificios que había cerca mientras me disponía a nadar de vuelta y he visto, sin podérmelo creer, cómo caía una bomba a lo lejos, provocando una explosión en naranja intenso (por el fuego) y en negro profundo (por el humo). Mi hermana Marta, que estaba sentada al borde de la piscina, me ha mirado y ha dicho “oh, no!” y ha caído otra bomba, esta vez más cerca, mientras yo ya salía del agua y le decía: “hem d'anar a ne's vestuaris”. Hemos corrido rodeando la piscina para alcanzar la entrada de los vestuarios mientras yo pensaba “com s'han atrevit a bombadejar-nos a noltros? -A Mallorca! -clar, beneita, això és el que deu pensar tota la gent de les ciutats bombardejades”. Al empezar a bajar las escaleras para ir a los vestuarios veo que están ya abarrotados de gente. Es mi hermana Laura quien está ahora corriendo conmigo escaleras abajo mientras entre las dos protegemos a alguien pequeño que corre con nosotras. Ella dice: “haurem de muntar un ...(no recuerdo en absoluto qué palabra ha dicho)... si hi ha ferits” y yo he pensado: “sí...és massa! ella sempre igual, tan pràctica!”. Ya estábamos un piso por debajo de los vestuarios (había estado siempre ahí ese piso???) y vamos buscando un sitio más o menos seguro donde meternos. Vemos luz diurna y vamos hacia ella. Al llegar observo que la gente está en grupo bajo las estructuras de cemento típicas de un polideportivo. “Bien” -pienso, como comprobando que todo está correcto-. Un hombre está un poco más allá, separado del grupo, pero también está a cubierto, “ok”... ¿qué hace este otro? (es un hombre que está más cerca de mí, lo veo de medio-lado, mientras me acerco hacia donde está él veo que viste jeans y americana de algodón de color beig claro) ...está tocando la guitarra!?...toda la gente está cantando cantos religiosos!... “pues andamos bien! Sí que han tardado los místicos en apoderarse de la situación!” (esto lo he pensado con ironía y desagrado, como sabiendo que así no arreglamos nada). Y me he alejado de allí caminando hacia el final del grupo, de espaldas al hombre de la guitarra. He visto que había unas pocas personas más que también se habían separado del grupo y ya estaban ahí (un poco apartados y a la espalda de los otros) pero... (otra vez desagrado-decepción-perplejidad)... vestían ropa militar, cascos de guerrilla, pinturas oscuras en la cara y portaban armas. Estaban tranquilos pero atentos.
Me he despertado, he mirado la hora en el despertador, he contado con los dedos cuántas horas he dormido y he “aprobado” porque eran casi ocho. Me ha venido a la mente mi imagen con el traje de neopreno y el camaleón flotando, me he dado cuenta de que esas imágenes eran de mi sueño y he querido recordarlo. Lo he recordado con todo lujo de detalles mientras me preguntaba, primero: ¿qué demonios es este sueño? Y, segundo: ¿porqué lo recuerdo en castellano? Mientras los detalles del sueño seguían viniendo (en castellano) a mi cabeza me he fumado un cigarro pensando que debería de escribir este sueño, que sería divertido publicarlo en internet para desafiar a los interpretadores de sueños, que no sabía en qué página sería mejor, que tal vez en “
www.todoexpertos.com”, que allí hay de todo ...inmediatamente después de apagar mi cigarrito, me he levantado, he ido al baño, he pensado que mejor en mi blog (que no tengo, pero-me-lo-hago-ahora-mismo-en-un-momento-porque-total-llevo-tiempo-pensando-en-hacerme-uno y sí, decididamente va-a-ser-blogspot, porque-es-de-google, que es lo que a mí me gusta) y...
... bueno, esto es el resultado de todo lo que he contado.

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